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" No me habéis vosotros elegido, sino que Yo os he elegido a vosotros y os he destinado para que vayáis y deis fruto".

Juan 15,16

 

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¿Quiénes somos?

Hombres libres en actitud de búsqueda y de conversión hacia la persona de Jesús.

Seguidores de Jesús que aman la vida y cultivan su vocación de servicio.

Acompañantes del pueblo en el proyecto de la nueva evangelización.

Hombres de vida interior a ejemplo de María y motivados por la experiencia y doctrina de nuestros santos fundadores:

  • Teresa de Jesús

  • Juan de la Cruz

Hermanos que vivimos en actitud orante y en discernimiento comunitario a la luz de la Palabra.

Carmelitas llamados a una continua lectura del propio carisma, la Espiritualidad, en la situación concreta de América Latina.

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¿A quiénes esperamos?

A los jóvenes que sientan la necesidad de un discernimiento vocacional, para llegar a la verdad de sus motivaciones y al descubrimiento de sus aptitudes.

A los que aceptan un acompañamiento espiritual, apostólico y académico en clave de formación exigente.

A quienes optan por ingresar gradualmente en un estilo de vida que pasa por la renuncia evangélica y el compromiso apostólico.

A los jóvenes que tengan un proyecto personal de vida para provocar una disciplina y responsabilidad históricas y favorecer el proyecto comunitario.

A los que quieren vivir la experiencia comunitaria como espacio de oportunidad para discernir los signos vocacionales.

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¿Tengo vocación?

Dios convoca a todo ser creado a la aventura de existir.Toma la iniciativa de llamarnos a la vida, a dominar el mundo, a ser personas, a amar. Toda vida humana es una invitacion a aceptar el amor de Dios y a responder a El.

Dios llama a todos, hombres y mujeres, a ser sus hijos en su hijo, CRISTO JESUS, a ser cristianos.

Cuando Dios llama a hombres y mujeres, regalandoles la vida, lo hace originalmente entregandoles un plan, un camino propio e irrepetible. Por eso todos los hombres son llamados, pero no todos de la misma manera, ni para la misma misión.

"Antes que te formaras en el vientre te conocí,
antes de que salieses del seno materno te consagré
y te designe para profeta de los pueblos".

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Etapas de la formación

1. Promoción vocacional

Empieza cuando el joven expresa su deseo de conocernos y asume un plan de seguimiento para clarificar sus motivaciones.

2. Aspirantado

Es la oportunidad para experimentar nuestra vida y asumir gradualmente sus valores y exigencias.

3. Postulantado (bienio filosófico)

Se descubre la capacidad para asumir progresivamente un nuevo estilo de vida comunitario y responder a los estudios filosóficos.

4. Noviciado

Es la etapa central y determinante de la formación religiosa. Se facilita al novicio una experiencia viva y real de lo que es ser religioso en el Carmelo Teresiano.

5. Teologado

En esta etapa se pretende profundizar  consolidar la opción hecha al concluir el noviciado con la profesión religiosa. A la vez, se inician los estudios teológicos.

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Reflexiona

"El amor más grande que uno puede tener es dar la vida por sus amigos. Ustedes son mis amigos, si hacen lo que yo les mando. Ya no los llamo siervos porque el siervo no sabe lo que hace su amo. Los llamo mis amigos, porque les he dado a conocer todo lo que el Padre me ha dicho. Ustedes no me escogieron a mí, sino que yo los he escogido a ustedes y les he encargado que vayan y den muchos frutos y que este fruto permanezca. Así el Padre les dará todo lo que le pidan a mi nombre. Esto, pues, es lo que los mando: que se amen unos a otros". 

Jn 15, 13-17

A partir del texto reflexiona y contesta. Si quieres, envíanos tus opiniones.

  • ¿Qué significa para ti ser amigo?

  • ¿Cómo es tu relación con Dios?

  • ¿A qué crees que estás llamado?

  • ¿Cómo puedes tú responder a ese llamado?

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Poesía

¡OH hermosura que excedéis

a todas las hermosuras!

Sin herir dolor hacéis,

Y sin dolor deshacéis

el amor de las criaturas.

¡OH nudo que así juntáis

dos cosas tan desiguales!,

no sé por qué os desatáis,

pues atado fuerza dais

a tener por bien los males.

Quien no tiene ser juntáis

Con el Ser que no se acaba:

Sin acabar acabáis,

sin tener que amar amáis;

engrandecéis vuestra nada.

Santa Teresa de Jesús

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"... Buscando mis amores
iré por estos montes y riveras,
ni cogeré las flores,
ni temeré las fieras,
y pasaré los fuertes y fronteras...".

San Juan de la Cruz

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